Por qué las crisis de crecimiento ocurren con menos frecuencia
| Sección | Crisis de crecimiento |
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Después del primer año, los bebés siguen desarrollándose, pero las crisis de crecimiento se vuelven menos frecuentes y menos evidentes. Las nuevas habilidades surgen mediante la práctica y la repetición. Tu pequeño comienza a concentrarse más, imitar a los adultos y tratar de seguir reglas sencillas. Acompáñalo: ahora es momento de reforzar lo que ya sabe.
Lo más importante
Después del primer año de vida, el desarrollo continúa, pero las crisis de crecimiento son menos bruscas y más predecibles.
Las nuevas habilidades ahora aparecen de forma más gradual, a través de la práctica y la repetición, en lugar de surgir de golpe.
Pueden seguir apareciendo momentos de inestabilidad emocional, aunque suelen estar más relacionados con factores externos que con cambios neurobiológicos.
El niño pequeño comienza a concentrarse por más tiempo, imitar comportamientos y crear reglas propias.
Este es un momento para consolidar y afinar las habilidades ya adquiridas, más que para esperar avances repentinos.
El cerebro ha construido su arquitectura básica
Al cumplir su primer año, el cerebro de un niño ya ha formado las principales vías neuronales responsables de la visión, audición, tacto, habilidades motoras y reacciones emocionales. A partir de ahí, el desarrollo entra en una etapa de ajuste fino.
El habla, la atención, las habilidades sociales y la regulación emocional ahora se desarrollan sobre estructuras ya establecidas. Estas nuevas habilidades se adquieren de forma gradual, sin los cambios bruscos característicos del primer año.
Las habilidades se desarrollan a través de la repetición
Después del primer año, la mayoría de las nuevas habilidades surgen a través de la práctica repetida. Caminar se convierte en correr, las palabras sueltas en frases. Ahora no es un “salto” repentino del desarrollo lo que trae una nueva habilidad, el progreso ahora surge de la práctica repetida, acompañada por la atención y el estímulo del adulto.
El niño entrena el equilibrio, usa expresiones faciales, hace gestos, todo a partir de aprendizajes previos.
Las alteraciones del sueño y los cambios de humor siguen ocurriendo — pero por otras causas
Los padres pueden notar regresiones temporales: el niño quiere que lo carguen en brazos con más frecuencia, duerme mal o está irritable. Pero estos retrocesos no suelen deberse a un avance repentino en el desarrollo cerebral, sino más bien a:
- cambios en el entorno
- estrés familiar
- alteraciones en la rutina
- enfermedad o malestar físico
Estos factores siguen influyendo en el estado de ánimo y la conducta del niño, pero ya no se espera una crisis cada pocas semanas, como ocurría en los primeros meses.
Por qué esto es importante para los padres
Menos crisis de crecimiento no significa que el desarrollo se haya detenido.
Ahora, el niño está formando patrones más complejos de conducta, lenguaje e interacción social.
Tiene mayor capacidad de concentración y muestra un fuerte impulso hacia la independencia.
Preguntas frecuentes sobre las crisis de crecimiento después del primer año
¿Por qué las crisis de crecimiento ocurren con menos frecuencia después del primer año?
Alrededor del primer cumpleaños, el cerebro ya ha formado las principales vías neuronales relacionadas con el movimiento, la percepción y las respuestas emocionales. A partir de entonces, el desarrollo entra en una etapa de ajuste fino, por lo que los cambios suelen ser menos bruscos y más graduales.
¿Mi hijo sigue desarrollándose después de cumplir un año?
Sí. El desarrollo continúa, pero las nuevas habilidades suelen aparecer de forma progresiva. El lenguaje, la atención, las habilidades sociales y la regulación emocional se construyen sobre capacidades que ya se han desarrollado.
¿Por qué las nuevas habilidades tardan más en aparecer?
Después del primer año, la mayoría de los avances surgen gracias a la práctica y la repetición. Caminar se convierte en correr y las palabras sueltas en frases. El progreso suele depender más del refuerzo de habilidades ya adquiridas que de cambios repentinos.
¿Es normal que mi hijo vuelva a dormir peor o esté más irritable a veces?
Sí. Las regresiones temporales pueden seguir ocurriendo después del primer año. Sin embargo, suelen estar relacionadas con cambios en la rutina, el entorno, el estrés familiar, una enfermedad o alguna molestia física, y no con una crisis de crecimiento.
Escritos con cariño para ti
Nuestros artículos se basan en medicina basada en la evidencia y son revisados por pediatras. Sin embargo, no reemplazan una consulta con tu médico. Cada niño es único; si tienes alguna inquietud, consulta a un profesional de la salud.
Fuentes
- Plooij FX, van de Rijt-Plooij H. The Wonder Weeks: How to Stimulate Your Baby's Mental Development and Help Him Turn His 10 Predictable, Great, Fussy Phases into Magical Leaps Forward. Kiddy World Publishing; 2017. ISBN: 978-9491882166
- National Research Council (US) and Institute of Medicine (US) Committee on Integrating the Science of Early Childhood Development. From Neurons to Neighborhoods: The Science of Early Childhood Development. Shonkoff JP, Phillips DA, editors. Washington (DC): National Academies Press (US); 2000. PMID: 25077268. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25077268/. Accessed 7 May 2025.
- Misirliyan SS, Boehning AP, Shah M. Development Milestones. 2023 Mar 16. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan–. PMID: 32491450. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32491450/. Accessed 7 May 2025.
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