Crisis de crecimientoTiempo de lectura: 3 minutos

Qué le pasa a tu bebé durante un período de mayor irritabilidad

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Qué le pasa a tu bebé durante un período de mayor irritabilidad

Revisado por la pediatra Alexandra Zglavosiy

Quienes tienen un bebé conocen bien estos períodos: de pronto, el bebé parece más irritable, llora más y necesita estar más cerca. Estos cambios suelen aparecer alrededor de una nueva etapa del desarrollo y con frecuencia se asocian con una crisis de crecimiento. Algunos bebés pueden pasar por otro período parecido durante la segunda mitad de su primer año.

Suele notarse alrededor de las semanas 29–30: el bebé puede llorar más, querer estar en brazos con mayor frecuencia y reaccionar con más intensidad cuando una persona cercana se aleja. Sin embargo, este período no se considera una crisis de crecimiento aparte. Tampoco tiene un momento exacto: en un bebé los cambios pueden aparecer antes o después, en otro apenas notarse y en algunos puede no haber un período de irritabilidad marcado.

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Lo más importante

  • Alrededor de los 6–8 meses, algunos bebés lloran más durante un tiempo, están más irritables y buscan más contacto con una persona cercana.
  • No se trata de una crisis de desarrollo aparte ni de una etapa por la que todos los bebés tengan que pasar. Los cambios pueden aparecer en distintos momentos y sentirse con diferente intensidad en cada bebé.
  • Tu bebé puede reaccionar con más intensidad a la separación de las personas cercanas, mientras que sus nuevas habilidades motoras le ayudan a explorar el espacio e interactuar con el mundo de nuevas maneras.
  • Si tu bebé te necesita más en este momento, no significa que esté perdiendo independencia ni retrocediendo en su desarrollo.

Por qué tu bebé puede estar más irritable

En apenas unos meses, el mundo de tu bebé se amplía muchísimo.

Reconoce cada vez mejor a las personas conocidas, presta más atención a lo que ocurre a su alrededor, descubre nuevas formas de moverse y tiene más oportunidades de explorar su entorno por sí mismo.

Al mismo tiempo, sus relaciones con los adultos se vuelven más complejas. Tu bebé busca cada vez más a las personas conocidas cuando necesita seguridad, ayuda o consuelo. Por eso, en algunos momentos puede hacerse especialmente evidente su necesidad de estar cerca.

Las familias pueden notar una combinación conocida: el bebé llora con más frecuencia, quiere estar más en brazos y se altera con mayor facilidad. A veces estos comportamientos se describen como las "tres C": crying, clinginess y crankiness, es decir, llanto, mayor necesidad de cercanía e irritabilidad.

Pero se trata más de una descripción del comportamiento que de un conjunto de señales que deban aparecer. Esta etapa puede verse de manera diferente en cada bebé.

Cuando estar cerca importa más

En muchos bebés, las reacciones a separarse de una persona cercana se vuelven poco a poco más evidentes.

Tu bebé puede observar con más atención a mamá, papá u otra persona conocida, intentar seguirla, molestarse cuando sale de la habitación y tranquilizarse más rápido cuando vuelve.

Esto forma parte del desarrollo gradual del apego. Tu bebé reconoce cada vez mejor a las personas conocidas y recurre con mayor frecuencia a una persona cercana en busca de seguridad y apoyo, por ejemplo, cuando está cansado, asustado o en una situación poco familiar.

Esto no ocurre de un día para otro ni aparece de repente en una semana determinada. Las reacciones a la separación se desarrollan poco a poco y pueden hacerse visibles a distintas edades.

Su independencia también está creciendo

Curiosamente, una mayor necesidad de cercanía puede aparecer al mismo tiempo que crece su independencia.

Alrededor de esta edad, muchos bebés empiezan a moverse mucho más: giran sobre sí mismos en el piso, se desplazan boca abajo o gatean en cuatro apoyos, o intentan llegar solos hasta un juguete. Pero el momento en que aparecen estas habilidades varía mucho de un bebé a otro.

Poder desplazarse por sí mismo cambia la experiencia de tu bebé. Ahora puede acercarse a un objeto interesante o a una persona cercana, alejarse del lugar en el que estaba y explorar mucho más espacio a su alrededor.

Las investigaciones muestran que el desplazamiento independiente está relacionado con algo más que el desarrollo motor. Cuando los bebés comienzan a moverse por sí mismos, también cambian su percepción del espacio, sus interacciones sociales y la forma en que buscan orientación en las personas cercanas.

Por eso, "quiero hacerlo solo" y "quédate cerca" pueden convivir perfectamente.

Qué puede cambiar en su comportamiento

Durante este período, tu bebé puede:

  • querer estar en brazos con más frecuencia;
  • llorar más o alterarse con mayor facilidad;
  • reaccionar con más intensidad cuando una persona cercana se aleja;
  • buscarte con la mirada más a menudo;
  • tener más dificultad para quedarse solo, aunque sea por poco tiempo;
  • necesitar más ayuda para calmarse;
  • mostrarse más cauteloso con personas desconocidas o situaciones nuevas;
  • parecer más irritable en algunos momentos.

No es necesario que aparezcan todas estas señales, y también puede no aparecer ninguna.

El desarrollo no sigue un calendario estricto. Un bebé puede mostrar estos cambios de forma muy evidente, mientras que en otro su comportamiento casi no cambia.

Qué pasa con el sueño

Cuando un bebé necesita más cercanía, a veces también pueden aparecer cambios en el sueño.

A tu bebé puede costarle más relajarse al momento de dormir, buscar tu presencia con mayor frecuencia o necesitar la ayuda habitual para volver a calmarse después de despertarse por la noche.

Pero las dificultades de sueño no son una parte inevitable de este período. El sueño infantil puede cambiar por muchas razones, entre ellas cambios en la rutina, nuevas habilidades, las condiciones para dormir, molestias físicas o una enfermedad.

Si tu bebé sigue durmiendo como siempre, eso también es completamente normal.

Cómo acompañar a tu bebé

Ofrécele más cercanía cuando la necesite

Si tu bebé quiere estar más en brazos o te busca con mayor frecuencia, responde de la manera que normalmente lo reconforta: abrázalo, háblale con calma y quédate cerca.

La cercanía con una persona cuidadora no impide que desarrolle independencia. Sentirse seguro le da a tu bebé más libertad para explorar el mundo a su propio ritmo.

Haz que las separaciones sean más predecibles

Cuando te alejes, puedes decirle con calma a tu bebé lo que estás haciendo y, cuando regreses, hacerle saber que estás ahí otra vez.

Tu bebé todavía no comprende el lenguaje como un adulto, pero las palabras conocidas, tu voz y las acciones que se repiten ayudan a que lo que sucede sea más fácil de entender.

Jueguen a desaparecer y volver

El cucú-tras, esconder un juguete bajo una tela ligera y otros juegos sencillos permiten que tu bebé vea cómo algo desaparece de su vista y vuelve a aparecer.

No hace falta convertirlo en un ejercicio de aprendizaje. Si tu bebé se divierte y disfruta el juego, es suficiente.

Dale espacio para moverse

Un espacio seguro en el piso le da a tu bebé libertad para probar nuevos movimientos y explorar su entorno por sí mismo.

No es necesario acelerar la aparición de nuevas habilidades ni comparar a tu bebé con un calendario del desarrollo. Los bebés desarrollan sus habilidades motoras a diferentes edades y de distintas maneras.

Cuando el desarrollo puede no ser la causa

El llanto, la irritabilidad y los cambios en el sueño pueden coincidir con períodos de desarrollo activo, pero también pueden tener muchas otras causas.

Tu bebé puede sentirse incómodo por hambre, cansancio, demasiado calor o frío, dentición, cambios en su rutina habitual, una enfermedad u otra molestia física.

Por eso, un cambio repentino o poco habitual en el estado de tu bebé no debería atribuirse automáticamente a otra etapa del desarrollo.

Si tu bebé parece enfermo, está decaído, come o bebe mal, tiene fiebre alta, dificultad para respirar, vómitos repetidos o presenta claramente menos pañales mojados, es mejor consultar a un profesional de la salud.

Lo más importante

Algunos bebés pasan por un breve período en el que necesitan más cercanía: pueden llorar más, querer estar en brazos con mayor frecuencia y reaccionar con más intensidad a la separación.

Por el momento en que aparece, puede coincidir entre los períodos que las familias suelen asociar con las crisis de desarrollo, pero no debería considerarse una crisis aparte.

Lo que estás observando puede estar relacionado con varios procesos naturales del desarrollo que ocurren al mismo tiempo: el fortalecimiento del apego, reacciones más evidentes a la separación, mayores habilidades motoras y nuevas experiencias al explorar el mundo de forma independiente.

Pero el calendario es solo una guía. Si tu bebé te necesita más en este momento, dale esa cercanía. Y si no notas ningún cambio especial, eso también puede formar parte de un desarrollo completamente normal.

Escritos con cariño para ti

Nuestros artículos se basan en medicina basada en la evidencia y son revisados por pediatras. Sin embargo, no reemplazan una consulta con tu médico. Cada niño es único; si tienes alguna inquietud, consulta a un profesional de la salud.

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