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Cómo evolucionan las rutinas para las siestas y el descanso nocturno

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Cómo evolucionan las rutinas para las siestas y el descanso nocturno

Revisión médica realizada por la pediatra y psicóloga perinatal Polina Kizino

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Sueño, alimentación y hitos en una sola app

Las rutinas de sueño adquieren más importancia alrededor del primer cumpleaños. A medida que los niños pequeños cambian a una sola siesta y se vuelven más conscientes de las transiciones, una rutina predecible antes de dormir les ayuda a relajarse y sentirse seguros, incluso si protestan al acostarse.

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Lo más importante

Entre los 12 y 18 meses, la mayoría de los bebés pasan de dos siestas a una.

Los rituales antes de dormir se vuelven más estructurados y conscientes.

Aumenta la resistencia a dormir debido al desarrollo de la voluntad y las emociones.

Los pasos predecibles antes de dormir ayudan a los bebés a sentirse seguros.

Es común el llamado “falso abandono de la siesta”: el bebé parece necesitar solo una siesta durante unos días, pero en realidad aún no está listo para dejar la segunda.

Es importante mantener rituales tanto para las siestas como para el sueño nocturno, aunque sean distintos. Deben adaptarse a toda la familia, ser sostenibles y posibles de realizar fuera de casa.

Por qué los rituales de sueño son importantes a esta edad

Al cumplir un año, los bebés son más activos física y emocionalmente y exploran el mundo con entusiasmo. El sueño los ayuda a recuperarse y procesar todas las experiencias nuevas, pero conciliar el sueño puede volverse más difícil. Podrían resistirse, quejarse o pedir seguir jugando. Justo a esta edad, los rituales antes de dormir se convierten en un ancla: una señal de que es hora de calmarse y prepararse para dormir.

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Las acciones repetitivas (como leer, bañarse, mecerse) crean previsibilidad y una sensación de seguridad

Si el bebé salta una siesta, incluso sin estar preparado para permanecer despierto tanto tiempo, puede tratarse de un falso abandono de la siesta. En estos casos, puedes extender la siesta única, adelantar la hora de dormir o incorporar una minisiesta.

Qué cambia después del primer año

  • Transición a una sola siesta

    La mayoría de los niños pequeños pasan de dos siestas a una, usualmente por la tarde. Esto modifica el ritmo diario general y las rutinas antes de dormir.

  • Más tiempo y más resistencia para dormirse

    Los niños pequeños pueden quejarse incluso cuando están cansados. Ponen a prueba los límites y aprenden a expresar su negativa. Las rutinas se convierten en un momento de conexión emocional.

  • Desarrollo del lenguaje y la memoria

    Ya recuerdan acciones, responden a frases y canciones familiares. Ahora puedes añadir cuentos, frases para dormir y peluches de apego al ritual.

  • Reconocer la diferencia entre siesta y sueño nocturno

    La siesta debe tener una rutina más corta y liviana (sin oscuridad completa ni baños); el sueño nocturno, en cambio, debe tener una rutina más larga y tranquila.

Ejemplos de rituales que funcionan después del año

  • Baño + música tranquila o canción de cuna (nana)
  • Leer el mismo libro corto
  • Mecer o abrazar suavemente
  • Usar frases como “pijama, luego cuento, luego a dormir”
  • Un juguete de peluche que también “duerme” con el bebé
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Los rituales deben durar de 10 a 20 minutos y repetirse diariamente. Evita las pantallas entre 1 y 2 horas antes de dormir.

Cómo adaptar los rituales a tu familia

Considera:

  • Tus horarios (por ejemplo, uno de los padres regresa tarde)
  • El nivel de energía del bebé
  • Preferencias: algunos niños se relajan con el agua, otros se activan
  • Algunos bebés se calman con contacto físico y otros con espacio propio tranquilo

Las normas culturales varían: algunas familias practican el colecho hasta los 2 años, otras fomentan el sueño independiente antes. Pero el propósito de las rutinas es el mismo: crear seguridad y previsibilidad.

¿Deben ser diferentes los rituales de la siesta y la noche ?

Sí. Esto ayuda a los bebés a distinguir entre las fases de estar despierto y de sueño.

  • Noche: más largo, relajante, luces tenues, baño, tiempo de silencio
  • Siesta: más corto, sin oscuridad completa, solo un cuento y un abrazo

Consejos para cambiar rutinas

  • Introduce los cambios gradualmente: un elemento nuevo por vez.
  • Mantén el orden siempre igual: la secuencia importa más que las acciones en sí.
  • Sé flexible: los juguetes favoritos son válidos.
  • Observa las señales de cansancio: no esperes hasta que el bebé esté agotado.

Cuándo buscar ayuda

Consulta a un pediatra o especialista en sueño si tu hijo regularmente:

  • Habitualmente, tarda más de 40–60 minutos en dormirse
  • Se despierta llorando con frecuencia
  • Duerme menos de 10 horas en total al día
  • Llora en todos los intentos de ir a dormir

Preguntas frecuentes sobre las rutinas de sueño

¿Cuándo se vuelven especialmente importantes las rutinas antes de dormir?

Por lo general, las rutinas se vuelven especialmente importantes entre los 12 y 18 meses, cuando la mayoría de los niños pasa de dos siestas a una. En esta etapa, el bebé recuerda mejor la secuencia de acciones y puede resistirse más a dormir. Pasos repetidos —pijama, cuento, frase tranquila— ayudan a entender que se acerca el descanso.

¿Por qué el niño se resiste a dormir después del primer año?

A menudo, la resistencia al sueño después del primer año se relaciona con el desarrollo de la voluntad, las emociones y la autonomía. El niño puede querer seguir jugando, poner a prueba los límites o protestar, aunque esté cansado. En esta etapa, la rutina no solo prepara para dormir, también ofrece un momento de conexión tranquila con los padres.

¿En qué deben diferenciarse la rutina de la siesta y la de la noche?

Conviene que la rutina de la siesta sea más corta y sencilla, y la nocturna más tranquila y completa. Para la siesta pueden bastar un cuento breve, un abrazo o una frase conocida, sin oscuridad total. Por la noche, la rutina puede incluir luz tenue, baño, pijama, canción de cuna o lectura y durar 10–20 minutos.

¿Cuándo conviene consultar con un especialista sobre el sueño del niño?

Conviene pedir orientación si las dificultades de sueño se repiten con frecuencia. Algunas señales son tardar más de 40–60 minutos en dormirse, despertarse llorando a menudo, dormir menos de 10 horas en total al día o protestar intensamente en cada intento de acostarlo. En ese caso, consulta con el pediatra o un especialista en sueño.

Escritos con cariño para ti

Nuestros artículos se basan en medicina basada en la evidencia y son revisados por pediatras. Sin embargo, no reemplazan una consulta con tu médico. Cada niño es único; si tienes alguna inquietud, consulta a un profesional de la salud.

  • Barbara C. Galland, Barry J. Taylor, Dawn E. Elder, Peter Herbison, Normal sleep patterns in infants and children: A systematic review of observational studies, Sleep Medicine Reviews, Volume 16, Issue 3, 2012, Pages 213-222, ISSN 1087-0792, https://doi.org/10.1016/j.smrv.2011.06.001. Accessed 7 May 2025.
  • Weissbluth, M. (2021). Healthy Sleep Habits, Happy Child. Ballantine Books. ISBN-10: 0593158547
  • Benjamin H. Gern, Amit Mehta, Amy N. McCammond, Kathryn W. Holmes, Judith A. Guzman-Cottrill; Case 1: Vomiting and Ventricular Arrhythmia in a 2-year-old Girl. Pediatr Rev February 2018; 39 (2): 91–92. https://doi.org/10.1542/pir.2016-0133. Accessed 7 May 2025.